miércoles 23 de enero de 2008

Tiburones pa encima

Los tambores retumban en el universitario
para anunciar la llegada de la nueva guerrilla


La temporada de béisbol profesional de Venezuela 2007-2008 será recordada por los seguidores de los Tiburones de la Guaira, como el regreso de la nueva guerrilla, título éste bien ganado por peloteros de la talla de Oswaldo Guillen, Raúl Pérez Tovar, Juan Francisco Monasterio, Norman Carrasco, Alfredo Pedrique, Café Martínez, Luís Salazar, Gustavo Polidor y muchos otros que con su entrega y dedicación se ganaron la admiración de todos los amantes del béisbol nacional, estos hombres que jugaban como niños, nunca se rendían y peleaban los partidos hasta el final, esa forma de asumir los compromisos dejó una huella imborrable en la memoria de los guairistas que hoy ven con optimismo y alegría el renacer de su equipo y vuelven a estremecer las tribunas que con los compases de la zamba y los gritos "eh La Guaira" le ponen la piel de gallina hasta al más duro de los fanáticos.

Después de tantos años de espera por una actuación decorosa de los Tiburones de la Guaira, el momento llegó justo en un año de renovación en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional que además de realizar cambios y ajustes a nivel gerencial, entre los que destaca la acertada decisión del cambio de sede a la ciudad de Margarita de una franquicia a punto de fallecer como lo era Pastora de los Llanos. Está la gran actuación de todos los equipos: Leones del Caracas, Navegantes del Magallanes, Tigres de Aragua, Águilas del Zulia, Cardenales de Lara, Caribe de Anzoátegui, Bravos de Margarita y nuestros Tiburones de La Guaira, hace pensar que el futuro del equipo escualo es prometedor y que el futuro muy cercano se pueda lograr un título en la liga.

jueves 18 de octubre de 2007

La Verdadera Tragedia de Vargas


Más inclemente que la fuerza de la naturaleza


El 16 de diciembre de 1999 ocurrió la tragedia del estado Vargas, producto de un fenómeno natural que dejo luto y sufrimiento a la región litoralense, pero paradógicamente este terrible acontecimiento no es su gran desgracia.

El estado Vargas tiene asentado en su territorio al principal puerto y aeropuerto del país por su estrategica ubicación geografica, que lo conviete en la puerta de entrada a Venezuela y América del Sur, además posee una gran diversidad de ambientes naturales que van desde las paradisiacas playas tropicales hasta grandes zonas montañosas. Con esta información sería lógico pensar que el litoral guaireño, tiene un importante nivel de desarrollo en su infraestructura turística y en su consolidación urbana, pero lamentablemente la historia es otra.

El estado Vargas posee un impresionante cordón marginal que se extiende a lo largo de su territorio con la excepción de ciertas zonas reservadas a edificaciones para condominios de playa y clubes privados. Esta grave situación es el producto de la implementación políticas egoístas y perversas que guiaron el accionar de los gobernantes capitalinos de turno y que dieron como resultado la creación de una región donde sus habitantes tuvieron como única opción habitacional el poblar los cerros varguenses, produciendo la gran marginalidad que campea en esta región venezolana.

La angustía y desesperanza que sufren los habitantes del estado Vargas que siguen viviendo en zonas de alto riesgo y la falta de soluciones habitacionales, se traducen en una gran amargura y frustración que convierte a esta nerviosa forma de vida en una verdadera tragedia, pues el recuerdo del deslave de 1999 y la posibilidad de que un evento de esta naturaleza vuelva a ocurrir es su verdadera tragedia.